La tierra no tiene prisa.
Nosotros tampoco.

Sobre el tiempo

Vivimos rodeados de promesas de inmediatez. Jardines en tres semanas. Cesped impecable en cuarenta y ocho horas. Transformaciones de fin de semana. Y entonces llega el primer verano seco, el primer temporal de otono, y todo aquello se deshace como lo que era: un decorado.

Un jardin de verdad no se instala. Se siembra, se observa, se corrige. Se deja crecer mientras las raices encuentran su camino en la roca caliza. Se necesitan tres inviernos para que un arbusto autoctono se asiente, cinco para que un frutal empiece a dar sin ayuda, una decada para que un jardin se parezca a lo que siempre debio ser. Eso no es un problema. Eso es el oficio.

Sobre el suelo

El suelo no es un soporte. No es el sitio donde se mete la planta para que no se caiga. El suelo es un organismo vivo, una red de hongos, bacterias, lombrices e insectos que lleva millones de anos negociando un equilibrio. Cada centimetro cubico de tierra sana contiene mas microorganismos que personas hay en el planeta.

Cuando alguien nos dice que su tierra «no vale», lo primero que hacemos es agacharnos y olerla. Una tierra viva huele a bosque despues de la lluvia. Una tierra muerta no huele a nada. Nuestro trabajo empieza siempre por ahi: devolver la vida al suelo. Lo demas viene solo.

Detalle de suelo vivo en una finca de Tramuntana.

Sobre la planta

«Mediterranea» no significa «de aqui». Hay una confusion enorme: se plantan olivos de Jaen, lavandas de Provenza, buganvillas de Brasil, y se llama jardin mediterraneo. Pero Mallorca no es Provenza ni es Andalucia. Mallorca es piedra caliza, xaloc, tierra roja, heladas puntuales en febrero y sequias de cuatro meses.

Las plantas que funcionan aqui son las que llevan siglos aprendiendo a vivir aqui: el acebuche, la estepa, el lentisco, la mata, el romero rastrero, el palmito. Son plantas que no necesitan que nadie las riegue porque ya han negociado su pacto con esta tierra. Plantar autoctono no es una decision estetica. Es una decision inteligente.

«Un suelo sano no necesita fertilizantes. Un suelo sano es el fertilizante.»

Sobre el agua

En Mallorca, cada litro de agua es una decision de diseno. Las reservas del acuifero bajan cada ano. La desalinizacion gasta energia y deja sal. El riego automatico da una falsa sensacion de abundancia que no existe. Disenar un jardin sin pensar en el agua es como construir una casa sin pensar en los cimientos.

Por eso pensamos el agua antes que la planta. Donde va la escorrentia. Como retener la lluvia en el terreno. Que superficies absorben, cuales repelen. Acolchado, zanjas de infiltracion, riego por goteo solo donde es imprescindible. Un jardin bien disenado para la sequia no parece seco. Parece que pertenece al lugar.

Muro de piedra seca y vegetacion autoctona.

Sobre el quimico

No rechazamos los quimicos de sintesis por ideologia. Los rechazamos porque no funcionan. Un herbicida elimina la planta que molesta, si, pero tambien mata la microfauna del suelo que la mantenia a raya. Un insecticida acaba con la plaga, pero tambien con los depredadores naturales que la controlaban. Cada intervencion quimica genera una dependencia nueva. Es un circulo que solo se rompe dejando de entrar.

Nosotros trabajamos con compost, con cubiertas vegetales, con preparados naturales, con paciencia. Es mas lento. Es menos espectacular. Pero al cabo de dos anos la diferencia es evidente: un jardin tratado con quimica necesita cada vez mas quimica. Un jardin tratado con biologia necesita cada vez menos intervencion.

«Un jardin tratado con biologia necesita cada vez menos intervencion.»

Sobre el oficio

Hay empresas que mandan a cuatro operarios con sopladora, cortasetos electrico y se van en dos horas. Dejan el jardin «limpio». Tambien dejan el suelo compactado, los setos estresados y los nidos de pajaro en el contenedor. Eso no es jardineria. Es mantenimiento de fachada.

Nosotros podamos a mano, con tijeras. Observamos cada planta antes de tocarla. Sabemos que ramas quitar y cuales dejar porque llevamos anos viendo como crece cada especie en este clima concreto. Tardamos mas. Cobramos por saber, no por cortar. Y el resultado se nota: un jardin cuidado por un artesano se distingue de uno mantenido por una cuadrilla como se distingue un mueble hecho a mano de uno de fabrica.

Manos trabajando la tierra roja mallorquina.

Sobre els marges

Los marges —los muros de piedra seca que dibujan el paisaje mallorquin— no son decoracion. Son ingenieria. Generaciones de pagesos apilaron piedra sin mortero para crear bancales que retienen la tierra, canalizan el agua, regulan la temperatura y dan refugio a lagartos, insectos y plantas que no crecen en ningun otro sitio.

Cada marge que se derrumba y no se reconstruye es conocimiento que se pierde. Nosotros no solo los respetamos: los integramos en cada proyecto como lo que son, la columna vertebral del paisaje de esta isla. Trabajar en Mallorca sin entender els marges es como escribir sin conocer la gramatica.


Esto es lo que creemos.
Y lo firmamos.

Ignacio Pino Rojas

Formado en agroecologia y permacultura con el Instituto de Permacultura Montsant. Quince anos disenando y cuidando jardines, huertos y fincas en Mallorca. Miembro de APAEMA.

Marta Torres Vidal

Botanica especializada en flora balear endogena. Diez anos de inventarios floristicos en Serra de Tramuntana.

Joan Ferrer Amengual

Marger. Tercera generacion en piedra seca. Formacion con la Escola de Margers de Mallorca.

Sembrat Mallorca es miembro de APAEMA (Associacio de la Produccio Agraria Ecologica de Mallorca) y colabora con el GOB Mallorca en proyectos de restauracion de habitat. Nos formamos de manera continua con la Red de Permacultura Iberica y participamos en la red de semillas de variedades locales de Balears.