Sembrat nace de un camino que empieza en Chile y echa raíces en Mallorca. Traje conmigo la agroecología latinoamericana, la observación de paisajes muy distintos y la convicción de que la tierra, si la escuchas, te dice lo que necesita.
En Mallorca encontré un clima mediterráneo generoso pero frágil, suelos calizos que piden cuidado y una tradición agrícola de siglos que merece ser continuada. Combino esa herencia local con los principios de la permacultura y la agroecología para crear espacios verdes que son productivos, bonitos y sostenibles.
Cada proyecto es único porque cada tierra, cada clima y cada persona lo son. Mi trabajo es observar, diseñar y acompañar: crear un espacio que funcione con la naturaleza, no contra ella.